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Mal hablado

2025

/ Mal Hablado / working progress

Ficha técnica 2da instancia ( Noviembre)

Creación: Milva Leonardi, Quillen Mut.

Tamborilere: Marti Vij

Asistencia general y coreográfica: La Lucía Bertotti 

Colaboración vocal y sonora: Roma Trigo 

Apoyito sonoro: Jan Valente

Vestuario: Ju ishii

Colaborador: Ari Lutzker

Colaborador artístico y teórico: Silvio Lang

Conversatorio posterior: Marie Bardet

Video: Dodie
Dirección: Quillen Mut

Ficha técnica 1era instancia (mayo y Junio)

Dirección: Quillen Mut 

Performers: Quillen Mut y Milva Leonardi 

Vestuario: Ju ishii

Video Fortabat: Juan Renó

Fotos Nosenvera: Ana Plateada

Fotos Fortabat: Lolox.

 

Realizaciones

2025 - Mayo - MUSEO FORTABAT, en el marco de la muestra A pekín del Programa de Artistas XVI del di tella, CABA. 

2025- Junio - NOSENVERA, CABA.

2025- Noviembre - NOSENVERA, CABA -  Apertura de proceso creativo de MAL HABLADO + conversatorio con Marie Bardet en Noviembre del 2025.

 

 

 

 

 

 

 

 

SOBRE LA INVESTIGACIÓN DE LA PRIMERA Y SEGUNDA ETAPA: 

Mal hablado es un proceso de escucha y uso deliberado de la diferencia. Una práctica íntima a los gritos. Un ciclo rítmico de cortes temporales, de malos modales, de palabras fetiches, de furcios gestuales, de deslices del habla y lenguas entorpecidas que no desean una buena pronunciación. Mal hablado es hablar al mismo tiempo, aunque sin decir lo mismo. Una renuncia a la armonía del “nosotros”, sosteniendo los enigmas y rispideces de habitar un común.

Mal hablado cuestiona los mandatos de cortesía, moderación y decoro como formas propias de la buena convivencia, e indaga en otras tonalidades emotivas y vinculares.

Retazos del tiempo, temporalidades queer: 

Emergen lo gótico y lo grotesco como estilos en tensión y contradicción, haciendo colisionar signos. Al desbordarse, el cuerpo también traspasa sus límites entre la vida y la muerte.

Inspirada en las vanguardias artísticas y en tensión con el Manifiesto Antropófago de Oswald de Andrade, la obra se balancea entre magia y procedimiento. 

Hacer contacto con estas historias o momentos  del arte es dejarse sacudir el cuerpo, entrar en una dimensión táctil y porosa con la historia, provocando respuestas corporales y performáticas en el presente que cuestionan el tiempo cómo una línea recta abriendo una dimensión espiralada de tiempo. Fremman en su libro Erotohistografía y temporalidades queer dice : “La erotohistoriografía no inscribe el objeto perdido en el presente sino que lo encuentra ya en el presente mismo, al tratarlo como un híbrido. Y usa el cuerpo como una herramienta para producir, representar o performear ese encuentro. La erotohistoriografía admite que el contacto con los materiales históricos puede ser precipitado por orientaciones corporales particulares y que esas conexiones pueden provocar respuestas corporales, incluso placenteras, que son en sí mismas una forma de comprensión. Considera el cuerpo como un método y la conciencia histórica como algo íntimamente vinculado con las sensaciones corporales. “ 

Mal hablado trabaja con retazos de tiempo, fragmentos de pasados, construyendo paisajes emocionales, psíquicos y mentales. Coreografías que laten al ritmo de la fe; movimientos que sostienen la arritmia; cuerpos que salpican lo que dicen.
Cuerpos cosidos entre carnes muertas y vivas, voces que brotan de la boca como escupitajos: lamentos fantasmales, figuraciones eléctricas de cuerpos al óleo sin diluyente.

La disociación como génesis y procedimiento:
La disociación ha sido para mí una herramienta de supervivencia. Desde hace años, intento reapropiarme de este procedimiento como modo de rearmar los pedazos rotos del cuerpo. Ensayo una coreografía como operación regenerativa, como terapéutica que —sin prometer sanación— reúne. ¿ Cómo armar se un cuerpo de pedazos rotos?

Una de las preguntas que moviliza esta obra surge de haber atravesado experiencias disociativas y ataques de pánico durante más de tres años:
¿Cómo transitar nuestros malestares sin adherirlos al lenguaje de la salud mental?
Frente a la creciente popularización de ese lenguaje, muchas personas atípicas nos enfrentamos a ideas binarias que limitan el tránsito por nuestros estados emocionales.
Por eso, decidí crear esta obra como un procedimiento que me permitiera incorporar y habitar esas disociaciones.

Trabajamos con procedimientos vinculados a la disociación y la incorporación.
La incorporación se manifiesta a través de un síntoma oral: la boca que come y escupe signos. Estos chocan, se seducen, coquetean. Aparece la palabra-fetiche: aquella que genera un placer oral, que se saborea, se mastica. El lenguaje se desorganiza. Emerge una psique frankensteiniana, que salta entre una imagen y otra.

Con la disociación, las capas artificialmente yuxtapuestas hacen presión para fragmentar lo “natural”. Lo perfecto y completo es aniquilado por el procedimiento. El cuerpo se muestra roto, vulnerado. Los cuerpos salen de sí: no están terminados, no son enteros. Franquean sus propios límites.

El énfasis está en las partes del cuerpo que se abren al mundo exterior o lo penetran: la boca abierta, el ano, los genitales, los senos, los falos, las barrigas, la nariz.
Y al mismo tiempo surge una pregunta urgente: ¿cómo generar apoyos que sostengan el desborde?
Una de nuestras estrategias: repetir lo que fracasa en su intento de repetirse.

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